- Un oficio del Ministerio Público demuestra la ubicación de dragas y maquinaria pesada dedicadas a la extracción de oro a lo largo del río Marañón.
- Fotografías de la zona e imágenes satélites a las que accedió Mongabay Latam también confirman cómo la minería está arrasando los bosques en los márgenes del río.
- En 2024, el río Marañón fue declarado titular de derecho por el Poder Judicial de la región de Loreto, determinación que se ratificó en 2025.
- Los petitorios de concesiones mineras se están incrementando en la zona y muchas de ellas se superponen con el río.
“Ahorita, las máquinas están trabajando desde Saramiriza hasta Borja. Son como 50 máquinas y trabajan mañana y noche. Cuando hay reunión, se reclama públicamente, pero los dirigentes tienen miedo, no quieren que les amenacen y no quieren decir nada”, dice desde Datem del Marañón un líder indígena cuyo nombre se mantiene en reserva por cuestiones de seguridad.
El relato da cuenta de lo que está sucediendo en la provincia de Datem del Marañón, en la Amazonía nororiente de Perú, donde la minería ilegal de oro transita por el río Marañón y sus afluentes. También, en los bosques. “Saliendo del río, como a 50 metros, están acabando con el bosque casi dos kilómetros. Están haciendo demasiado. En el mismo río Marañón, hay balsas por demás”, comenta la fuente que, asegura, cada día ve la destrucción del territorio. Las imágenes de esta zona dan fe de lo que dice el testigo.
“Esto se está complicando más”, afirma en una llamada telefónica con Mongabay Latam. “Ahorita, el río Marañón está demasiado invadido, debe haber como 40 máquinas, desde Borja hasta Saramiriza. Ahora ya ingresaron hasta por carretera y están trabajando también. Y hay una nueva carretera que llega hasta Borja. Todos están trabajando por esa zona”, dice el testigo.

Las imágenes de la avanzada
Un oficio del Ministerio Público de junio de 2025 dirigido a la Capitanía de Puertos de Yurimaguas, al que Mongabay Latam tuvo acceso, da cuenta de la “presencia de artefactos fluviales y otras maquinarías que se encontrarían realizando actividades de minería ilegal en la cuenca del rio Marañón”.
A través del análisis de imágenes satelitales y de fotografías y videos tomadas por la Fuerza Aérea del Perú, el informe muestra la ubicación de “diversos tipos de dragas y maquinaria pesada relacionada a actividades de minería ilegal”, que se encuentran ubicadas en los distritos de Manseriche y Morona, en la provincia de Datem del Marañón, en Loreto. De acuerdo con el documento para junio de 2025 se habían identificado 46 dragas y tres posibles maquinarias pesadas operando en el río Marañón.

En el oficio se solicita que “se tomen las acciones necesarias a efectos de combatir y evitar el incremento de las referidas actividades ilegales, las cuales vendrían afectando de manera negativa al medio ambiente y el patrimonio natural del país”.
Los datos incluidos en este oficio ofrecen información georreferenciada de dónde se encuentran las dragas y las tolvas a lo largo del río Marañón. Las imágenes incluidas en el informe muestran claramente las balsas en los ríos y la maquinaria pesada instaladas en las márgenes del Marañón. En las fotos también se observa cómo se están perdiendo los bosques bajo las maquinarias destinadas a la extracción de oro.
“Al ser un río distinto a otros ríos amazónicos, que no tienen piedras, la actividad minera es distinta. Allá no solamente se utilizan las balsas dragas o las balsas tracas o las pequedragas, como se las conoce comúnmente en esta zona. Allá hay uso de balsas carrancheras, chupaderas, similares a lo que ocurre en Madre de Dios”, comentan desde la Fiscalía Especializada en Materia Ambiental de Loreto. “Castillos de tierra o de piedras, motores al costado del río, maquinaria pesada, hace ver que la minería en esa zona se está extendiendo mucho más y que el daño es mayor”, agrega la fuente.

Llegar a la zona, desde Iquitos, la capital de Loreto, puede tomar unas 16 horas, comentan desde la fiscalía. Por ello, consideran que los operativos deberían realizarse con transporte aéreo. “Viajar con un equipo de la Fiscalía, de la Marina, la Policía y llegar a San Lorenzo [localidad cercana], un pueblo chico… todos van a saber que estamos llegando, que estamos desplazándonos a la zona”, señala la fuente de la fiscalía.
“Siempre hemos sugerido que para este tipo de operaciones, sobre todo en San Lorenzo, deberíamos tener horas de vuelo de helicópteros asignadas para estas operaciones. Y en esa zona hay donde aterrizar cerca del río. Pero no hay horas de vuelo asignada para minería ilegal. Para cualquier otra cosa se tiene horas de vuelo, pero no hay presupuesto destinado para esa actividad”, comentan desde el Ministerio Público.
Elaine Shajian, presidenta de la Coordinadora Regional de los Pueblos Indígenas de San Lorenzo (Corpi SL), menciona que en el distrito de Manseriche, en el pueblo awajun, también está entrando la minería ilegal. “Todos los que están bajando del Marañón, de Amazonas, están entrando en Loreto”.
Existe otra problemática relacionada con la minería en la región que involucra al Estado desde otro punto de vista. “En ese distrito hay como 30 concesiones que se están solicitando en el río Marañón”, afirma Shajian. “Es un desafío para nosotros, sinceramente -agrega Shajian-, por eso Corpi, ha solicitado la lista de los concesionarios a todos los gobiernos territoriales y lo hemos rechazado también. ¿De dónde consumimos agua, qué comemos? Definitivamente nos estaría afectando seriamente esta actividad minera”, aseguró.
En Perú, la minería de oro en los ríos está prohibida por ley, pero eso no evita que el Estado otorgue concesiones mineras en las zonas aledañas a los ríos, lo que muchas veces desemboca en la invasión de los mineros a los cuerpos de agua.

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El Marañón, un río con derechos
En marzo de 2024, el Juzgado Mixto de Nauta, en la región de Loreto, reconoció los derechos del río Marañón otorgándole la categoría de titular de derechos. Un año después, en abril de 2025, la Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Loreto confirmó la sentencia de primera instancia.
Ser titular de derechos “significa tener una protección reforzada”, dice Juan Carlos Ruiz, abogado del Instituto de Defensa Legal, en una entrevista con Mongabay Latam. “Cuando tú reconoces derechos a un río, estás estableciendo nuevos límites al Estado y a los particulares”, aclara Ruiz. En el caso de esta sentencia, “la Justicia está diciendo que diversos órganos del Estado y los pueblos indígenas son guardianes, defensores y representantes de los ríos. ¿Qué significa eso? Que si el Estado va a tomar una decisión que afecta a los ríos —como otorgar concesiones mineras en las zonas aledañas—, tiene que llamarlos”, comenta Ruiz.

Sin embargo, esta sentencia no está protegiendo al río Marañón. “Hay una profusión de derechos mineros que se están otorgando en esa zona y está incrementándose de una manera importante”, dice Martín Arana, especialista en Gestión Territorial Amazónica de la Fundación para la Conservación y el Desarrollo Sostenible (FCDS) en Perú.
Un reportaje de Mongabay Latam de noviembre de 2023 informó sobre las 59 solicitudes y concesiones mineras registradas en ese momento en el Instituto Geológico, Minero y Metalúrgico (Ingemmet). En esta zona, además, se encuentra el área de amortiguamiento de la Zona Reservada Santiago Comaina, área protegida asediada por la minería ilegal y otras actividades ilícitas.
Una revisión reciente del Geocatmin muestra que los petitorios mineros continúan aumentando. Aunque la mayoría de estos petitorios están en las márgenes del río, muchas de ellas se superponen al río.
“La mayoría de las concesiones ahí todavía están en trámite, es decir, no son derechos reales, están como solicitudes mineras”, explica Arana para aclarar que solicitar un derecho minero no significa una autorización para iniciar operaciones mineras. “Lo ilegal es si ya están trabajando en esa zona, por más que hayan pedido el derecho minero, si no tienen autorización, eso es minería ilegal”.

“Otra de las cosas que hemos visto -continúa Arana- es que ingresan a hacer actividad minera quienes no se han inscrito en el Reinfo [Registro Integral de Formalización Minera]. Es un incentivo perverso, por decirlo de alguna manera, de que todo se puede formalizar. Muchos dicen: ‘Ya estoy trabajando, ya me instalé aquí, ya pedí mi derecho minero, entonces tengo más derecho para formalizarme’. Pero no, igual están incurriendo en actividades ilícitas porque lo están haciendo sin ninguna autorización”.
Una revisión reciente del Registro Integral de Formalización Minera muestra que actualmente hay 12 inscritos. Sin embargo, solamente cinco de estas inscripciones están vigentes mientras que siete aparecen como suspendidos.
Al especialista de FCDS también le preocupa que en esa zona hay dos vías de acceso que facilitan la “logística para estas operaciones mineras”. “Por un lado, puede ser por río, desde Santa María de Nieva, en la región de Amazonas. Y por otro lado, está la carretera que llega hasta Saramiriza. Eso facilita un montón que puedan ingresar los bienes ilegales”, comenta.
Imagen principal: la minería en Datem del Marañón se extiende a pesar de las decisiones judiciales. Foto: obtenida por Mongabay Latam durante la investigación