Científicos y expertos internacionales en clima advirtieron que la mitigación global del metano podría verse debilitada por el uso político e industrial de nuevos enfoques para medir este potente gas de efecto invernadero. En una declaración pública, los especialistas señalaron que determinadas interpretaciones de métricas son utilizadas para justificar objetivos climáticos menos ambiciosos. Países con altas emisiones como Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay se encuentran en la mira.
“La mitigación climática global corre el riesgo de verse socavada por el uso indebido de nuevos enfoques sobre el metano”, sostienen los firmantes. Según explican, reducir de manera “rápida y profunda” las emisiones de metano es fundamental para cumplir con el objetivo de temperatura del Acuerdo de París y evitar puntos de inflexión climáticos irreversibles.
El documento advierte que gobiernos y grupos industriales de países con altas emisiones —entre ellos Estados Unidos, la Unión Europea, Nueva Zelanda, Irlanda, Brasil, Uruguay, Paraguay y Argentina— promueven nuevos enfoques que, aunque basados en metodologías científicas legítimas, están siendo aplicados para defender metas centradas en la “neutralidad de temperatura” o en “ningún calentamiento adicional”.
Para los científicos, el problema no radica únicamente en la existencia de estas métricas, sino en la forma en que se utilizan políticamente. “En la práctica, estos objetivos facilitan el debilitamiento de la ambición por debajo de lo que los países con altas emisiones pueden lograr fácilmente”, señala la declaración.
El grupo subraya que estas interpretaciones permitirían que grandes emisores continúen liberando importantes cantidades de gases de efecto invernadero mientras aseguran ser “climáticamente neutros”.
Los especialistas sostienen que si estos métodos se adoptan ampliamente podrían “minimizar los importantes impactos climáticos” de sectores intensivos en metano como la ganadería de rumiantes y la extracción de combustibles fósiles. Además, advierten que se correría el riesgo de legitimar “reducciones mínimas de metano y socavar el progreso hacia el Compromiso Global de Metano”, iniciativa internacional que busca reducir las emisiones de este gas en un 30 % hacia 2030.
La declaración también cuestiona que estos enfoques podrían vulnerar el artículo 4.3 del Acuerdo de París, el cual exige que los países persigan su “máxima ambición posible” en materia climática. Asimismo, señalan que podrían generar “confusión regulatoria y de cumplimiento” y debilitar la transición hacia “un sistema alimentario sostenible, resiliente, saludable y equitativo”.
Ante este escenario, los científicos hicieron un llamado a gobiernos, empresas, instituciones financieras y a la propia comunidad científica. A los gobiernos les pidieron rechazar la aplicación inapropiada de nuevos enfoques, como el denominado «Potencial de Calentamiento Global Estrella (GWP*)», y adoptar metas compatibles con el límite de 1.5 °C del Acuerdo de París, lo que implicaría recortes globales de metano de entre 47 % y 60 % hacia 2050.
*Imagen principal: movilización en Argentina durante la huelga mundial por el clima de 2021. Foto: cortesía LATFEM