Quizá hayas escuchado sus canciones, visto sus videos o incluso asistido a uno de sus conciertos, pero ¿sabías que existe un nuevo género de insectos australianos bautizado en honor a Taylor Swift?
Científicos de la Universidad de California en Riverside describieron recientemente un nuevo género de insectos fitófagos -que se alimentan de plantas- al que denominaron Swiftiephylus, en honor a la cantante estadounidense ganadora del Premio Grammy. El grupo reúne 12 nuevas especies, cuatro de las cuales fueron nombradas en alusión directa a la artista o a sus producciones discográficas: Swiftiephylus taylorae, Swiftiephylus amator, Swiftiephylus intrepidus y Swiftiephylus poetorum.
La primera especie corresponde a una versión latinizada del nombre de la cantante, mientras que las restantes hacen referencia a sus álbumes Lover, Fearless y The Tortured Poets Department.
Los autores explicaron que dedicaron estos insectos a Swift “en reconocimiento a su impresionante talento, sus letras desgarradoras y la alegría y el consuelo que ha brindado a muchos”. “El término ‘Swiftie’ hace referencia a la cariñosa comunidad de seguidores de Swift”, señala el estudio.
Sarah Schroeder, autora de la investigación y confesa “swiftie”, explicó en un comunicado de prensa que se inspiró en el aspecto físico de la estrella pop para bautizar a los insectos.
“El aspecto icónico de Taylor Swift es su cabello rubio y sus labios rojos. Estos insectos son de color amarillo pálido con toques de rojo en distintas partes”, afirmó Schroeder. “En el artículo me refiero a ellos como rubios”.
Schroeder considera que esta coloración facilita que los insectos se camuflen entre las flores donde habitan, las cuales se distinguen por su forma alargada y por presentar tonalidades que van del rojo al naranja.
Los insectos del género Swiftiephylus forman parte de la familia Miridae. En todo el mundo existen más de 11 000 especies descritas pertenecientes a este grupo. Para concretar su descripción taxonómica formal, los ejemplares analizados en la investigación —recolectados entre 1995 y 2004— fueron obtenidos en préstamo a partir de colecciones de museos.
En Australia, los insectos fitófagos de Swiftiephylus se alimentan de árboles y arbustos, aunque resultan inofensivas para sus plantas hospederas y no constituyen plagas agrícolas. A diferencia de la artista que les da nombre, los Swiftiephylus son silenciosos y carecen de cualquier talento musical conocido.
Akito Kawahara, director del Centro McGuire de Lepidópteros y Biodiversidad en Florida, Estados Unidos, ha escrito sobre la práctica taxonómica de nombrar insectos en homenaje a celebridades, una costumbre que considera “generalmente buena para la ciencia”, en especial para aquellas especies que no suelen recibir mucha atención mediática.
“Actualmente, muchos insectos están desapareciendo y potencialmente extinguiéndose. Nombrarlos en honor a celebridades ayuda a atraer más atención hacia ellos, así como hacia su importancia para el ambiente y, en muchos casos, para la humanidad”, comentó Kawahara a Mongabay por correo electrónico.
*Imagen principal: ejemplar de Swiftiephylus taylorae. Foto: cortesía Sarah Schroeder/UC Riverside
Esta nota se publicó originalmente en inglés en Mongabay, editada por Bobby Bascomb.